Estados Unidos retirará sus últimas tropas de Irak este miércoles, tras una presencia militar iniciada con la invasión de 2003.

Estados Unidos tiene previsto completar este miércoles la retirada de las últimas fuerzas militares que permanecen en Irak, poniendo fin a una presencia que comenzó con la invasión de 2003.
La salida se produce después de más de dos décadas marcadas por la caída de Saddam Hussein, la insurgencia, la violencia sectaria y, posteriormente, el regreso de tropas estadounidenses para enfrentar al Estado Islámico.

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Una retirada acordada y marcada por la situación regional
El retiro actual responde al acuerdo alcanzado en 2024 entre Washington y Bagdad para finalizar la operación de la coalición liderada por Estados Unidos contra el Estado Islámico. La presencia militar estadounidense había disminuido considerablemente desde los momentos más intensos de la guerra.
En 2007, durante el punto más alto del conflicto, más de 170.000 soldados estadounidenses estaban desplegados en Irak. Para diciembre de 2023 quedaban alrededor de 2.400, antes de que comenzara la última etapa del proceso de retirada.
Estados Unidos ya había abandonado Irak en 2011, pero regresó en 2014 a pedido del gobierno iraquí después de que el Estado Islámico tomara amplias zonas del país. Con el paso del tiempo, la misión pasó de las operaciones de combate al entrenamiento, el asesoramiento y el intercambio de inteligencia.
La salida definitiva también ocurre en un contexto de tensiones regionales relacionadas con Irán. Los ataques contra instalaciones estadounidenses y la preocupación por la seguridad del personal fueron señalados por analistas como factores relevantes para la decisión de reducir la presencia militar.
El legado de dos décadas de intervención estadounidense
La valoración de la presencia estadounidense en Irak continúa generando diferentes interpretaciones. Algunos especialistas consideran que la caída de Saddam Hussein produjo cambios políticos y una mayor apertura, mientras que otros destacan las consecuencias de la guerra y la inestabilidad posterior.
Entre los principales problemas señalados aparecen la corrupción, la influencia de grupos armados y las dificultades para consolidar plenamente el control del Estado sobre las distintas fuerzas que operan dentro del país.
El retiro también deja abierto el debate sobre la influencia que Irán logró desarrollar en Irak después de la caída de Saddam Hussein. Para algunos analistas, el debilitamiento de la presencia estadounidense puede favorecer una mayor influencia iraní, mientras que otros consideran que Bagdad podría contar ahora con mayor margen para abordar sus propias disputas internas.
Los especialistas tampoco coinciden sobre las consecuencias que podría tener la salida para la seguridad. Una de las preocupaciones mencionadas es un posible resurgimiento del Estado Islámico, aunque también se señala que las fuerzas de seguridad iraquíes son actualmente más fuertes y cuentan con mayor experiencia que hace una década.
Qué cambia para Irak después de la salida militar
La retirada de las tropas no significa necesariamente el final de la relación entre Washington y Bagdad. Estados Unidos mantiene intereses económicos, diplomáticos y estratégicos vinculados con Irak, además de una importante presencia diplomática en el país.
Irak continúa dependiendo de Estados Unidos en distintos ámbitos, entre ellos la adquisición de armamento y el respaldo diplomático para afrontar desafíos regionales. También se prevé que continúe la cooperación en materia de formación y planificación con las fuerzas de seguridad iraquíes y las fuerzas del Kurdistán.
Uno de los principales interrogantes estará relacionado con las milicias respaldadas por Irán y con los esfuerzos del gobierno iraquí para colocar a estos grupos bajo la autoridad estatal. La posibilidad de avanzar en ese proceso genera posiciones diferentes entre los especialistas.
La salida estadounidense, por lo tanto, cierra una etapa militar iniciada con la invasión de 2003, pero no elimina la influencia de Washington ni resuelve los principales desafíos políticos y de seguridad que enfrenta Irak.
Para más información , puede ver la sección de Mundo.
Lectura rápida: Estados Unidos culmina su retirada militar de Irak después de más de 20 años. La salida pone fin a una etapa iniciada con la invasión de 2003, aunque Washington conservará vínculos diplomáticos, militares y estratégicos con el país.
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