El Congreso de Perú destituyó al presidente José Jerí y se agrava la crisis política
El Parlamento aprobó la censura en un pleno extraordinario tras una seguidilla de escándalos, denuncias por presunta corrupción y reuniones clandestinas que hundieron la credibilidad del mandatario.
📍 Lima, Perú — 17 de febrero de 2026 | Sesión extraordinaria del Congreso

Perú volvió a quedar sumido en una profunda crisis institucional. El Congreso destituyó este martes al presidente José Jerí, quien apenas llevaba cuatro meses en el cargo, luego de aprobar una moción de censura en un pleno extraordinario que expuso el fuerte deterioro político del mandatario.
La votación final arrojó 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, resultado que selló la salida del séptimo presidente peruano en apenas una década. La sesión parlamentaria se extendió por más de cuatro horas y reflejó el clima de máxima tensión política que atraviesa el país.
Antes de la votación, sectores oficialistas intentaron bloquear la censura para avanzar en un proceso de vacancia presidencial, una vía más extensa que hubiera permitido estirar los plazos hasta marzo. Sin embargo, la mayoría parlamentaria rechazó la maniobra y avanzó directamente con la destitución.

Una caída anunciada
El derrumbe político de Jerí se aceleró en las últimas semanas, marcado por una sucesión de escándalos que provocaron un desplome histórico en su imagen pública. Según encuestas recientes, la desaprobación ciudadana superó el 70%, tras revelarse reuniones no registradas con empresarios chinos y contrataciones irregulares dentro del Palacio de Gobierno.
A esto se sumó la intervención de la Contraloría General y la apertura de una investigación preliminar por parte de la Fiscalía Anticorrupción, que analiza presunto tráfico de influencias y posibles vínculos indebidos en el manejo de fondos estatales.
El llamado “Chifagate” terminó de erosionar la credibilidad presidencial: imágenes de Jerí ingresando encapuchado a un restaurante para mantener reuniones secretas desataron un escándalo nacional que el mandatario nunca logró explicar con claridad.

Escándalos, denuncias y desgaste institucional
La situación se agravó con la aparición de nuevas denuncias vinculadas a presuntas fiestas privadas, vínculos con redes de favores políticos y contrataciones de personas cercanas sin antecedentes en la función pública. La acumulación de episodios alimentó una fuerte percepción social de corrupción y descontrol dentro del Ejecutivo.
El propio Jerí reconoció errores en su gestión y pidió disculpas públicas, aunque sus declaraciones no lograron frenar la caída de su imagen ni contener el avance parlamentario hacia la censura.
Qué pasará ahora en Perú
Tras la destitución, se activó el mecanismo de sucesión presidencial establecido en la Constitución. El Congreso deberá elegir a un nuevo presidente del Parlamento, quien asumirá de manera interina la jefatura del Estado hasta el próximo traspaso de mando previsto para el 28 de julio.
Mientras tanto, el país vuelve a enfrentar un período de incertidumbre política, con una institucionalidad debilitada y una sociedad cada vez más desencantada con su dirigencia.

