Comodoro Rivadavia tras el desplazamiento del cerro Hermitte

Emergencia en Comodoro Rivadavia tras el desplazamiento del cerro Hermitte
Geología · Emergencia urbana · Chubut
Comodoro Rivadavia vive una situación de emergencia geológica y urbanística tras el desplazamiento masivo de tierras en la ladera del cerro Hermitte, un fenómeno que ya obligó a evacuar a cientos de familias y que mantiene en alerta a las autoridades ante la posibilidad de nuevos movimientos del suelo.

Una madrugada crítica y evacuaciones
El deslizamiento se produjo durante la madrugada del domingo, cuando movimientos del terreno en la ladera sur del cerro Hermitte provocaron daños estructurales en decenas de viviendas de barrios como Sismográfica, El Marquesado, Los Tilos y Médanos.
Las grietas en calles, muros y cimientos forzaron a miles de vecinos a autoevacuarse o ser asistidos por Defensa Civil y fuerzas de seguridad, ante el riesgo de nuevos derrumbes.
Declaración de emergencia y medidas oficiales
El Concejo Deliberante de Comodoro Rivadavia declaró la emergencia geológica y urbanística por 90 días para agilizar la respuesta institucional y reasignar recursos para asistencia y obras.
Las autoridades han recomendado la evacuación preventiva de viviendas en zonas de riesgo y la restricción de acceso a los sectores más inestables, donde el terreno continúa “latiendo” y podría registrar nuevos movimientos de tierra.

Afectados y daños estructurales
Aunque las cifras varían según los reportes, se estima que más de 300 familias fueron evacuadas y hasta 465 hogares se vieron afectados por el colapso o el riesgo de derrumbe.
Las viviendas quedaron con grietas severas, algunas partidas por la mitad, y los servicios esenciales como agua, gas y luz resultaron interrumpidos en varias áreas.
Asistencia y solidaridad comunitaria
En medio de la emergencia, se activó un operativo de asistencia integral. El gobernador del Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, recorrió el centro de operaciones y ratificó el acompañamiento del Estado provincial, con una inversión superior a los 6.000 millones de pesos para atención de los damnificados.
Equipos municipales y voluntarios coordinaron la provisión de alimentos, abrigo y contención emocional, mientras clubes locales abrieron sus puertas para alojar a familias evacuadas. 
Testimonios de vecinos y futuro incierto
Más allá de las cifras, el impacto social es profundo: muchas personas perdieron sus hogares y bienes acumulados durante años, y expresan incertidumbre sobre su futuro. Una vecina afectada declaró que desconocían los riesgos del suelo y que vivían en una zona que técnicos habían advertido como peligrosa.
El desastre ha reavivado también antiguos estudios técnicos que alertaban sobre la inestabilidad del terreno en Sismográfica, subrayando la necesidad de una planificación urbana más cuidadosa.
Riesgo latente y monitoreo continuo
Geólogos y equipos técnicos mantienen el monitoreo permanente de la zona, advirtiendo que el fenómeno aún no está cerrado. El terreno continúa con movimientos menores y existe la posibilidad de nuevos deslizamientos, lo que ha llevado a reforzar las medidas de prevención y mantener cerradas las áreas más comprometidas.
Fuentes: Télam, Municipios, informes oficiales y medios locales
