Escala la tensión en Medio Oriente: Netanyahu afirma que la ofensiva contra Irán “no terminó” y advierte que seguirán los ataques
El primer ministro israelí aseguró que el objetivo es debilitar al liderazgo del régimen iraní. Desde Teherán amenazan con bloquear el petróleo del Golfo y Estados Unidos promete una respuesta militar “mucho más dura” si se afecta el tránsito energético
El conflicto entre Israel e Irán continúa escalando con advertencias cruzadas, ataques con misiles y una creciente preocupación internacional por el posible impacto en el suministro mundial de petróleo y la estabilidad regional.

La tensión en Medio Oriente volvió a escalar en las últimas horas luego de que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmara que la ofensiva militar contra Irán “no terminó” y que las operaciones continuarán con el objetivo de debilitar al liderazgo del régimen iraní.
“Nuestra aspiración es que el pueblo iraní se libere del yugo de la tiranía”, sostuvo el mandatario israelí en declaraciones recientes. “En última instancia, depende de ellos. Pero no cabe duda de que, con las medidas adoptadas hasta ahora, estamos machacando sus huesos, y aún no hemos terminado”, agregó.
Las declaraciones llegan en medio de una creciente escalada militar entre Israel, Estados Unidos e Irán, que en los últimos días incluyó ataques con misiles, drones y operaciones sobre objetivos estratégicos en la región.

Amenaza sobre el petróleo del Golfo
Desde Teherán, la Guardia Revolucionaria iraní advirtió que no permitirá la exportación de petróleo desde el Golfo si continúan los ataques estadounidenses e israelíes. En un comunicado difundido durante la madrugada, el organismo militar aseguró que “ni un litro de petróleo” saldrá de la región en caso de que se intensifiquen las hostilidades.
Según el texto, “las ecuaciones y el futuro de la región están ahora en manos de nuestras fuerzas armadas”, en una clara advertencia sobre la posibilidad de interrumpir el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más importantes para el comercio mundial de energía.
Por ese corredor marítimo circula cerca de una quinta parte del petróleo que se consume en el planeta, por lo que cualquier interrupción podría provocar fuertes subas en los precios internacionales del crudo y afectar la economía global.
Advertencia de Estados Unidos
Ante esa amenaza, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que Washington responderá con una fuerza “veinte veces mayor” si Irán intenta bloquear el tránsito de petróleo en el estrecho de Ormuz.
El mandatario también sostuvo que su gobierno está dispuesto a llevar adelante ataques devastadores si se intenta interrumpir el flujo energético internacional. Según indicó, una operación de ese tipo podría volver “prácticamente imposible” la reconstrucción de la infraestructura iraní.
Trump también hizo referencia a la situación política interna de Irán y aseguró que existe incertidumbre sobre el futuro del liderazgo del país tras la muerte de figuras clave en el régimen. “Ahora nadie tiene idea de quiénes serán los jefes del país”, afirmó en referencia a la desaparición del ayatollah Ali Khamenei.
Irán descarta negociar
Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, el portavoz Esmaeil Baghaei sostuvo que no existe margen para conversaciones de alto el fuego mientras continúen los ataques contra el país.
“El enfoque actual de Irán está centrado en la defensa nacional y en una respuesta aplastante frente a la agresión”, indicó el funcionario, al tiempo que acusó a Israel y Estados Unidos de intentar desestabilizar la región.
En paralelo, las fuerzas iraníes lanzaron nuevos misiles y drones que apuntaron contra territorio israelí, bases militares estadounidenses en Medio Oriente y diversas instalaciones energéticas en países del Golfo.
Preocupación internacional
La escalada militar genera creciente preocupación en la comunidad internacional ante el riesgo de que el conflicto se extienda a otros países de la región. Analistas y organismos internacionales advierten que un enfrentamiento abierto entre Irán, Israel y Estados Unidos podría desestabilizar aún más Medio Oriente y provocar consecuencias económicas globales.
Mientras tanto, diversas potencias y organismos diplomáticos continúan impulsando llamados a la moderación y a la apertura de canales de diálogo para evitar una guerra regional de mayor escala.


