Otra masacre en EEUU

Un joven baleó el micro de un equipo de fútbol americano y mató a tres jugadores

El domingo a las 22.30 horas, el equipo de fútbol americano de la Universidad de Virginia (UVA) regresaba al campus de una excursión cuando fue interceptado por un hombre que disparó contra el vehículo, matando al instante a tres jugadores y dejando heridos a otros dos.

Según lo informó en conferencia de prensa el presidente de la UVA, Jim Ryan, las víctimas son tres jugadores del equipo: Devin Chandler, Lavel Davis Jr. y D’Sean Perry, quienes fueron encontrados por las autoridades dentro del micro, luego de las corridas que se produjeron tras los disparos.

«Este es un día triste, impactante y trágico para nuestra comunidad”, sostuvo el directivo, que en el momento prefirió no referirse a los heridos, sobre los que sólo contó que uno tenía lesiones leves y el otro estaba en estado crítico.

Las clases fueron suspendidas en la institución, mientras la policía sigue investigando el caso, que por el momento tiene un solo sospechoso. Se trata del estudiante Christopher Darnell, excompañero de equipo del plantel agredido (jugó en ese conjunto hasta 2018). Tras el ataque y la declaración de los primeros testigos, se emitió una búsqueda nacional, con la advertencia de que es un sospechoso “armado y peligroso”. “Fue visto por última vez con una chaqueta burdeos, jeans azules, zapatos rojos y puede estar conduciendo un SUV negro con el número de placa VA TWX3580”, describió Ryan.

Información preliminar de Jones asegura que formó parte del plantel de UVA, pero no jugó ningún partido. Además, dos veces recibió el premio al «estudiante del año» en la escuela secundaria en Varina, Virginia; y estuvo involucrado en la Sociedad Nacional de Honor, así como en algunos otros clubes.

Finalmente, este lunes, en una nueva rueda de prensa, la policía local confirmó la detención de Jones, quien se encuentra bajo custodia de las fuerzas de seguridad. El jefe de la policía de la UVA, Tim Longo, aseguró no tener claro dónde se lo detuvo, pero que la información que manejaba era que estaba en el propio campus. Poco después, se reconoció que hubo que perseguirlo durante una hora.

Por el momento, el sospechoso enfrenta tres cargos por “asesinato en segundo grado” y tres cargos de uso de una pistola para cometer un delito grave, pero a medida que avance la acusación se irían incorporando nuevas acusaciones.

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