Estados Unidos confiscó otro buque petrolero

Estados Unidos confiscó otro buque petrolero vinculado a Venezuela en el Caribe
La operación fue ejecutada antes del amanecer por fuerzas estadounidenses y se enmarca en la ofensiva contra el comercio petrolero sancionado en la región
El Departamento de Defensa de Estados Unidos confirmó la confiscación de un nuevo buque petrolero vinculado a Venezuela en el Caribe. Se trata del petrolero Verónica, interceptado durante una operación coordinada realizada antes del amanecer por infantes de marina y personal naval de la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear, con apoyo del Departamento de Seguridad Nacional.
La acción se desarrolló sin incidentes y tuvo como punto de partida el portaaviones USS Gerald R. Ford. Según informaron las autoridades estadounidenses, el buque había sido identificado como parte de las embarcaciones que intentan eludir las sanciones y la cuarentena impuesta a petroleros vinculados al comercio venezolano.
Desde el Pentágono señalaron que la incautación del Verónica demuestra la eficacia de la Operación Southern Spear y el control ejercido sobre actividades ilícitas en aguas del hemisferio occidental. La misión cuenta con respaldo del Grupo de Preparación Anfibia de la Armada estadounidense, integrado por los buques USS Iwo Jima, USS San Antonio y USS Fort Lauderdale.
Escalada de incautaciones en el Caribe
La confiscación del Verónica se suma a una serie de operaciones realizadas entre diciembre de 2025 y enero de 2026, período en el que Estados Unidos intensificó de manera notable la interceptación de buques petroleros asociados al comercio de crudo venezolano. En ese lapso, al menos seis grandes embarcaciones fueron incautadas por presuntas violaciones a las sanciones vigentes.
Entre los casos más relevantes figuran los petroleros Olina, Bella 1, Vela 1, Sophia, Marinera y Skipper, capturados en distintas zonas del Caribe y el Atlántico. Las autoridades estadounidenses sostienen que estas acciones forman parte de una estrategia de presión máxima destinada a frenar operaciones consideradas ilícitas y garantizar la trazabilidad del petróleo venezolano.
Venta de petróleo y control de fondos
En paralelo a las incautaciones, Estados Unidos concretó las primeras ventas de petróleo venezolano en el marco de un acuerdo bilateral valuado en aproximadamente USD 2.000 millones. Según fuentes oficiales, los ingresos iniciales, estimados en unos USD 500 millones, permanecen depositados en cuentas bajo control estadounidense, en un esquema diseñado para evitar desvíos y garantizar supervisión internacional.
Tras la captura de Nicolás Maduro a comienzos de enero, el presidente Donald Trump anunció planes para comercializar entre 30 y 50 millones de barriles de crudo venezolano en cooperación con empresas estadounidenses. Desde la Casa Blanca señalaron que el objetivo es impulsar un acuerdo energético que permita reactivar la infraestructura petrolera del país caribeño bajo un nuevo marco de control y transparencia.
Fuentes: Departamento de Defensa de Estados Unidos, autoridades militares estadounidenses, agencias internacionales.












