Preacuerdo para poner fin a la crisis sobre Groenlandia

Los cuatro pilares del preacuerdo para poner fin a la crisis sobre Groenlandia
Política internacional · OTAN · Estados Unidos · Foro de Davos
Un preacuerdo alcanzado en los márgenes del Foro Económico Mundial de Davos busca descomprimir la creciente tensión internacional en torno a Groenlandia, una región estratégica del Ártico clave para la seguridad global y el control de recursos naturales. El entendimiento preliminar fue sellado tras un encuentro entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, con la participación indirecta de líderes europeos.

El acuerdo se apoya en cuatro pilares fundamentales que redefinen el rol de Washington, refuerzan el compromiso militar de la OTAN en el Ártico y reconfiguran el control sobre inversiones y defensa en el territorio autónomo danés.
1. Retiro de la amenaza de nuevos aranceles
El primer punto del preacuerdo establece de manera general el retiro de la amenaza de imponer nuevos aranceles comerciales. Trump confirmó que desistirá de aplicar sanciones económicas a los ocho países europeos que enviaron tropas a Groenlandia para participar en ejercicios militares liderados por Dinamarca.
Esta decisión desactivó una escalada comercial que había llevado a la Unión Europea a analizar represalias, incluida la activación del llamado instrumento anticoerción, conocido como la “bazuca comercial”, que contemplaba aranceles por unos 93.000 millones de euros a productos estadounidenses.
2. Renegociación del acuerdo militar de 1951
El segundo pilar prevé la renegociación del acuerdo de estacionamiento de tropas estadounidenses en Groenlandia, vigente desde 1951 y modificado por última vez en 2004. Dicho tratado establece que la base aérea de Thule (Pituffik) constituye la única zona de defensa militar en la isla.
La nueva enmienda incorporaría una cláusula específica para permitir el despliegue de la denominada “Cúpula Dorada”, un ambicioso escudo antimisiles impulsado por Trump, inspirado en el sistema israelí y con un costo estimado de 175.000 millones de dólares.
El objetivo del mandatario estadounidense es que el sistema esté operativo antes de 2029 y proteja no solo a Estados Unidos, sino también a Canadá, frente a potenciales amenazas provenientes de China y Rusia.
3. Control estadounidense sobre inversiones estratégicas
El tercer eje del acuerdo habilita al Gobierno de Estados Unidos a intervenir en el control de inversiones en Groenlandia. Esta medida permitiría bloquear operaciones de países considerados competidores estratégicos, especialmente China y Rusia.
Trump adelantó que el preacuerdo incluye derechos preferenciales sobre minerales críticos y tierras raras presentes en la isla, recursos clave para la industria tecnológica, la defensa y la transición energética.
4. Mayor compromiso europeo con la seguridad del Ártico
El cuarto pilar establece un refuerzo del compromiso de los países europeos de la OTAN con la seguridad en la región ártica. Esta fue una exigencia central de Trump, quien ha sostenido que la creciente presencia naval y submarina de China y Rusia representa una amenaza directa.
El mandatario llegó incluso a afirmar que solo Estados Unidos estaría en condiciones de garantizar la seguridad de Groenlandia, argumentando que la isla resulta clave para la defensa de su país y del equilibrio estratégico global.
Fuentes: medios europeos, reportes diplomáticos y cobertura del Foro Económico Mundial de Davos
