La Supercopa de Europa tiene dueño. El Liverpool logró alzarse como el nuevo rey del viejo continente, pero para ello tuvo que llevar al Chelsea hasta la definición de los penaltis. Christian Pulisic tuvo su primer once titular y dio muesta de sus habilidades para colaborar con el primer gol. Pero ni el estadounidense si Lampard pudieron hacer algo para evitar el reinado de Klopp.

Penalazo para Liverpool, pero el VAR no revisó

 

El partido, viendo como venían ambos conjuntos tras la primera jornada de la Premier 2019-20 se podría prever decantado de cara a los de Klopp, quienes arrollaron 4-1 al Norwich mientras que los de Lampard, que se estrenó en una final con el equipo de su corazón, cayeron claramente contra el United (4-0). Pero nada más lejos de la realidad.

Los londinenses cuajaron una excelsa primera mitad de la que se fueron al descanso con el marcador a favor gracias a un tanto de Giroud, quien aprovechó una buena asistencia de Pulisic. Era el 12º gol del francés en apenas 16 apariciones europeas con el Chelsea.

Precisamente, Giroud y Pulisic fueron la mejor noticia para un Chelsea que también tuvo en las botas de Pedro a su mejor hombre. El español llevó el peligro constante sobre la meta de un nervioso Adrián San Miguel -su momento llegaría en la tanda- en varias ocasiones, incluyendo un lanzamiento al larguero.

Histórica y acertada Frappart

El marcador podría haber sido peor para el Liverpool antes del descanso si no llega a ser porque el gol de Pulisic fue bien anulado por fuera de juego por la tripleta arbitral femenina que hizo historia en el Vodafone Park de Estambul: la francesa Frappart pasará a la historia por ser la primera mujer en dirigir una final continental masculina. Otra barrera rota.

Quién también logró romper la barrera blue fue Mané, al poco de reanudarse el partido tras el descanso. La entrada de Firmino cambió totalmente la cara del conjunto de Anfield, que empezó a dominar y logró su premio en el 48', cuando el senegalés anotó a puerta vacía tras un remate forzado de Firmino que tuvo que rechazar Kepa.

Kanté, el mejor

Mención aparte merece Kanté. El francés fue el mejor futbolista del partido pues dirigió el juego de su equipo y fue un pulmón excelso durante todo el transcurso del partido. Brutal y necesario su trabajo en la sala de máquinas

Los 90 minutos murieron con una tensión que se mantuvo a lo largo de todo el encuentro: primero Kepa -excelente durante todo el partido- tuvo que exhibirse en una doble ocasión: primero sacó un disparo de Salah y desvió el rechace de Van Dijk a saque de esquina con la parada de la noche, que contó con la ayuda inestimable del poste.

Poco después, el Chelsea respondió con un tanto de Mount, que fue bien anulado por fuera de juego. El segundo tanto blue que no subió al marcador por fuera de juego. Y así, con dominio blue, se llegó a la prórroga.

Prórroga igualada

Empezó como delantero centro pero necesitó de la entrada de Firmino y desplazarse a su costado natural para brillar. Mané, en su primer partido de la temporada 2019-20 al incorporarse más tarde por llegar a la final de la Copa África, decantó la balanza momentáneamente a favor del Liverpool. Si en la segunda mitad igualó la contienda, en la prórroga aprovechó, de nuevo, una jugada de Firmino para batir a Kepa y poner el 2-1 en el marcador.

Sin embargo, el Chelsea volvió a igualar la final a merced de un discutido penalti cometido por Adrián San Miguel sobre Tammy Abraham y que transformó con serenidad Jorginho.

Ocasiones 'blue' sin acierto

Ese tanto volvió a espolear al Chelsea, que tuvo el gol de la victoria en las botas de Tammy Abraham -muy activo- tras la enésima jugada espectacular de un Pedro al que le llegó a sobrar gasolina. Su disparo, sin embargo, se marchó muy cruzado.

La tuvo de nuevo el Chelsea pero, entonces sí, apareció con solvencia San Miguel, al detener a mano cambiada un lanzamiento desde la frontal de Mount en la segunda mitad de la prórroga.

Decidió la tanda Adrián San Miguel

En una tanda de penaltis modélica, donde todos los disparos fueron impecables, acabó fallando Abraham y Adrián San Miguel fue el héroe red. La cuarta supercopa para el Liverpool ya es una realidad

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